Somos lo que comemos. Por eso, una de nuestras prioridades como emprendedores debe ser cuidar la dieta para incluir nutrientes que nos aporten la energía que necesita nuestro organismo y, en concreto, nuestro cerebro. Hay excelentes alimentos para mejorar la concentración, que nos ayudan a conseguir niveles óptimos de rendimiento en el trabajo y aumentan la productividad.
En Más y Mejor nos gusta cuidar la alimentación, porque sabemos que es el combustible de nuestro organismo. Así que hoy nos visita Ana García (de anamiboticaria.com), farmacéutica y asesora sanitaria especializada en cuidar la salud de los emprendedores. En este post, Ana nos va a contar todo lo que necesitamos saber sobre alimentos para mejorar la concentración y qué debemos tener en cuenta para evitar los bajones de energía y los atracones de comida.
¿Cómo influyen los alimentos en el rendimiento? ¿Qué es el índice glucémico y cómo nos afecta? ¿Cuáles son las claves para combinar correctamente los alimentos y ser más productivos? Quédate con nosotros para descubrirlo.
Ya tenemos la mesa puesta, así que, Ana, ¡que entren los platos! 😉
Índice de Contenidos
«Hoy tienes que comer bien, porque tienes que hacer…».
¿Cuántas veces te dijeron eso de pequeño?
Nuestros padres sabían que la alimentación es básica para mantener nuestro cuerpo con energía y poder desempeñar cualquier actividad que nos propongamos y por eso se preocupaban por que tomáramos alimentos para mejorar la concentración.
Y a medida que vamos creciendo y cada persona se dedica a unas tareas diferentes, el tipo de alimentación que se necesita también es diferente. Por ejemplo, los deportistas tienen unas necesidades nutricionales particulares para que sus músculos estén bien alimentados durante todo el tiempo de ejercicio y puedan rendir más.
¿Por qué iba a ser distinto en el caso de un emprendedor?
En este artículo, voy a contarte cuáles son los mejores alimentos para que tu rendimiento sea cada día más y mejor.
¿Por qué cuidar la alimentación es importante para un emprendedor?
En el caso de los emprendedores, hablamos de un trabajo 100% mental. Todo tu trabajo parte de ideas y reflexiones: pensar en el contenido para escribir un buen post, pensar en cómo segmentar tu campaña de Facebook Ads o pensar en qué va a incluir exactamente tu nuevo infoproducto o servicio, por ejemplo.
Por eso, tú, como emprendedor, también debes darle a tu principal herramienta de trabajo, tu cerebro, el material que necesita.
Y esto se traduce en 2 cosas: buenos alimentos y anticipación para no caer en las garras de «tengo hambre, no sé qué comer, pues cojo esto mismo», ya que cuando esta idea entra en tu mente es muy difícil que elijas algo que tu organismo realmente necesita.
En cuanto a la anticipación, no es más que organización y buena gestión del tiempo; y en eso, Isa y Juanmi son expertos. 😉
La organización no es solo aplicable a tu trabajo como emprendedor, sino también a otras facetas de tu vida diaria, como, en este caso, tu alimentación: elige un día de la semana para programar lo que vas a comer durante los 7 días siguientes. Así podrás comprarlo y tener todo lo necesario de antemano, sin llevarte sorpresas de que te falta algún ingrediente.
En cuanto a los buenos alimentos… es justo lo que te voy a contar en este artículo.
Vamos a ver cuáles son los mejores alimentos para mejorar tu concentración y conservar tus niveles de energía altos durante más tiempo.
[Tweet «¿Sabes qué alimentos mejoran tu concentración y rendimiento? #emprender»]
Hidratos de carbono: ¿cómo te ayudan a rendir más en el trabajo?
El único combustible de nuestro cerebro es la glucosa, un tipo de carbohidrato que se obtiene tras la digestión de diferentes alimentos.
Podemos encontrar 2 casos.
Por un lado, puede que esa obtención de glucosa sea muy rápida y te dé mucha energía de golpe, pero desaparezca al poco tiempo.
Y también puede que esa glucosa se libere despacio, se mantenga más tiempo en sangre y tu cerebro reciba ese aporte de forma más prolongada.
Este es el caso que nos interesa: mantener tu cerebro alimentado más tiempo para guardar la concentración.
Así que ahora no te pongas a mirar tu mail y redes sociales, que tu cerebro te está esperando. 🙂
¿Por qué en unos casos se obtiene de forma tan rápida la glucosa y en otros tan lenta?
Carbohidratos rápidos y lentos, o lo que es lo mismo: simples y complejos
Puesto que el cerebro solo se alimenta de glucosa, para que este consiga energía más rápido y puedas trabajar más concentrado, lo más fácil es darle el macronutriente por excelencia destinado a aportar energía: los carbohidratos.
También puede obtenerla por otras vías en tu cuerpo, pero son «caminos» más lentos y tú necesitas empezar fuerte desde el principio.
Los hidratos de carbono pueden clasificarse en simples y complejos; o lo que es lo mismo, rápidos y lentos, dependiendo de la velocidad con la que son digeridos en nuestro intestino y, por tanto, la rapidez con la que nos proporcionan energía.
Carbohidratos simples o rápidos: un chute de energía
Son los hidratos de carbono que se degradan más rápido, ya que su estructura molecular es mucho más pequeña y sencilla de deshacer.
Imagina una cadeneta de un único eslabón. Fácil y rápido de deshacer, ¿verdad?
Este tipo de carbohidratos simples te proporciona energía de una forma muy rápida, pero dura poco tiempo.
Glucosa: el azúcar que todos conocemos
Este es el carbohidrato al que la gente se refiere cuando es diabética y dice que «tiene azúcar».
Es el que nuestro cuerpo emplea para obtener energía, y todos los demás hidratos de carbono se modifican una vez entren en nuestro cuerpo para transformarse en ella.
Pocos alimentos contienen glucosa directamente, pero sí podemos encontrar algunos, como la miel y los dátiles.
Fructosa: el azúcar de la fruta
La fructosa es el carbohidrato que solo se encuentra en la fruta, y por eso algunos dicen que la fruta tiene azúcar.
Pero realmente cuando se dice esto, la mayoría de la gente no está pensando en fructosa, sino en el azúcar de mesa que veremos en el punto siguiente.
Sacarosa: la temida «azúcar de mesa»
La sacarosa o azúcar blanquilla es el azúcar que compras en el supermercado y que añades al café o para hacer repostería.
Es el carbohidrato al que todo el mundo se refiere cuando dice que un alimento tiene azúcar.
El problema de este tipo de azúcar es que aparte de mucho dulzor no te aporta nada. Es decir, aporta energía sin nutrientes (por eso se dice que tiene “calorías vacías”).
[Tweet «El azúcar aporta calorías vacías: dulzor sin nutrientes @MasyMejorCom #Emprender»]
Suele estar presente en bebidas azucaradas o bollería industrial (entre otros muchos productos) bajo diferentes nombres, pero al final siempre es lo mismo: sacarosa.
Puesto que a la sacarosa le cambian el nombre, mucha gente no es consciente de que muchos alimentos la contienen; y como está escondida, se consume inconscientemente en mayor cantidad.
Ese exceso de azúcar —igual que la de cualquier otro carbohidrato— se almacenará en tu cuerpo en forma de grasa, diciendo “hola” a los michelines y al aumento de peso. Y si este aumento de peso perdura en el tiempo, perjudicará tu salud.
En conclusión, la sacarosa te aporta una energía muy fugaz y sin ningún nutriente, por lo que es mejor descartarla y tomar otros alimentos para mejorar la concentración.
Hidratos de carbono complejos o lentos: un aporte más lento, pero constante de energía
Los carbohidratos complejos son una larga cadena compuesta por los eslabones o carbohidratos simples de los que acabamos de hablar.
Al ser unas estructuras más complejas aportan mucha más energía, pero también se necesita más tiempo para obtenerla, por lo que son muy útiles para mantener unos niveles de energía estables en el tiempo.
Estos son los carbohidratos que te interesa añadir a tu dieta para mantener la concentración durante más tiempo y mejorar la productividad.
El principal carbohidrato complejo es el almidón, que durante la digestión se degrada en eslabones más simples y dan lugar a la glucosa que necesita tu cuerpo.
Alimentos para mejorar la concentración y que sean fuente de almidón son las legumbres, los tubérculos y los cereales.
El problema de los cereales es que rara vez se consumen de forma natural y lo más habitual es tomarlos como harinas y productos elaborados.
Durante el proceso de obtención de dichas harinas, la composición de los cereales se altera y los carbohidratos complejos se convierten en simples. De esta forma, los alimentos derivados de estas harinas, aunque pudiesen ser muy útiles por su alto contenido en carbohidratos, no te van a aportar la energía suficiente que necesita para trabajar un emprendedor de alto rendimiento como tú.
Se incluyen aquí las pastas fabricadas con este tipo de harinas, pan blanco, bollería industrial, masas para pizzas, etc.

Así que si decides emplear cereales para la obtención de energía, es mejor hacerlo a través del grano entero si es posible, o bien de sus harinas integrales (ya que estas poseen sus carbohidratos complejos de origen).
Debido a esto, es mejor emplear fuentes de energía óptimas para tu cerebro, como las legumbres, tubérculos y hortalizas.
Isa y Juanmi ya hablaron de algunos de estos superalimentos para aumentar tu energía y rendimiento, así que veamos ahora algunos más que puedes incluir tanto en el desayuno como para cargar pilas a mediodía.
Lentejas
Las lentejas son una legumbre muy empleada en todo el mundo y que todos de pequeños hemos más o menos sufrido porque no queríamos comerlas. 😉
Afortunadamente para nuestro organismo, ya de adultos las incluimos voluntariamente en nuestra dieta.
Son un hidrato de carbono lento que aporta grandes cantidades de almidón, proteínas y vitaminas del grupo B y minerales antioxidantes como el selenio.
Aparte del típico plato de lentejas de toda la vida, también puedes incluirlas en ensaladas, en forma de cremas o para más expertos, sustituir la carne picada por lentejas y hacer albóndigas con ellas.
Garbanzos
Una legumbre también muy tradicional y uno de los mejores alimentos para mejorar la concentración, ya sea en cocido, con tomate o espinacas, los garbanzos suelen formar parte de la cocina de nuestras casas desde bien pequeños.
Con muy alto contenido en almidón para darte energía, también son ricos en ácido fólico, grasas poliinsaturadas (las grasas «buenas») y fibra, lo que te ayuda además a sentirte saciado rápidamente.
¿Quién se ha quedado con hambre después de un plato de garbanzos? 😉
Pero ojo, no conviene preparar platos «pesados» para la hora de comer, pues toda la sangre se irá al estómago para hacer la digestión y te provocará sueño, así que toda la energía ganada la perderás en la siesta.
Así que puedes preparar platos más ligeros como hummus en crema, rehogaditos con un huevo o en ensalada.
Los guisantes y las habas son también legumbres que puedes incluir en cualquiera de tus platos y que te aportarán una buena cantidad de energía para recargar pilas a la vez que sacas tiempo para seguir formándote cada día.
Quinoa
La quinoa es un tipo de cereal muy utilizado en la zona de los Andes y que podemos encontrar en cualquier supermercado, así que inclúyelo en tu lista de la compra si quieres empezar a tomar alimentos para mejorar la concentración.
Contiene una proporción muy equilibrada de hidratos de carbono, proteínas y grasas, por lo que se la considera un superalimento.
Destaca también su contenido en fibra y su ausencia de gluten, lo que la convierte en un producto apto para celíacos.
A la hora de cocinarla es importante enjuagarla bien debajo del grifo para quitarle el saborcillo amargo que tiene. Después, puedes cocerla durante 15-20 minutos igual que cualquier otra pasta o incluirla en recetas tan dispares como una tortilla o un brownie.
También puedes saltarte el paso de cocerla y pasarla simplemente un poco por la sartén para tomarla en un yogur con frutos secos, por ejemplo.
Avena
La avena es otro tipo de cereal también muy completo, con una gran cantidad de carbohidratos lentos (si la tomas en su forma original), fibra y vitaminas, que además ayuda a disminuir el colesterol en sangre de forma natural.
Puedes dejarla cocer unos 10 minutos en leche para un rico desayuno que te aporte energía para comenzar el día.

¿Qué es el índice glucémico y cómo afecta al rendimiento?
Llegados a este punto, seguramente estés pensando que podríamos hablar de carbohidratos rápidos para energía inmediata y carbohidratos lentos para energía durante más tiempo, ¿no?
En cierto aspecto es así, pero no termina de ser del todo cierto, ya que lo que realmente interesa es la velocidad con que la glucosa llega a sangre (y en consecuencia a tu cerebro) y cuánto tiempo se mantiene allí. Este dato te lo proporciona el llamado índice glucémico que vamos a ver a continuación.
El índice glucémico (IG) mide la rapidez con la que la glucosa aumenta en sangre tras la ingesta y digestión de un alimento.
Puedes encontrar un valor alto de IG (valor superior a 65) en los alimentos que aumentan muy rápido los niveles de glucosa en sangre, como es el caso de productos elaborados con harinas refinadas o de algunas frutas muy ricas en azúcar (fructosa). Estos alimentos te darán energía rápidamente pero durante poco tiempo.
En el lado opuesto están los alimentos de bajo IG (valor inferior a 35), es decir, los que incrementan paulatinamente los niveles de glucosa en sangre y son alimentos para mejorar la concentración.
Aquí encontramos legumbres, cereales integrales y la mayoría de frutas y verduras. Esto se debe a que su contenido en fibra hace que la absorción de los carbohidratos sea más lenta y por tanto tarden más en llegar a la sangre.
Índice glucémico vs. tasa glucémica
No hay que confundir el IG con la carga o tasa glucémica (TG), un concepto más completo que tiene en cuenta tanto la rapidez con la que aumenta la glucosa en sangre como la cantidad de carbohidratos presentes en una ración de alimentos y, por tanto, responsables de ese incremento.
De esta forma, IG y TG suelen ser proporcionales, pero existe alguna excepción. Este es el caso de la zanahoria o la calabaza: aunque ambas tienen un IG medio (es decir, aumentan la glucosa ni muy rápido ni muy despacio), como su contenido en carbohidratos es muy pequeño, el aumento de la glucemia será prácticamente inexistente.
[Tweet «¿Conoces la diferencia entre índice glucémico y tasa glucémica en los alimentos? #emprender»]
¿Cómo puedo utilizar el IG en mi día a día para aumentar mi rendimiento y concentración en el trabajo?
Puedes ver en la tabla siguiente los alimentos clasificados por su IG y por el grupo de alimentos al que pertenecen y así consumirlos de la mejor forma para ser más productivo.
Lo que debes tener en cuenta es:
- A mayor índice glucémico, más rápido sube la glucosa en sangre y más rápido desaparece, así que el hambre y el cansancio aparecerán muy rápido con este tipo de alimentos.
- A menor índice glucémico la glucosa aumenta más paulatinamente y se conserva durante más tiempo. Los alimentos de este grupo son los que te mantendrán con energía constante durante un mayor número de horas.
Salvo la zanahoria y la calabaza —de las que ya te he explicado cómo varía la subida de glucosa en sangre pese a su IG medio—, el resto de alimentos aumentan la glucemia según indica su IG.
Algunos alimentos puedes verlos repetidos en 2 columnas según la forma en que están cocinados. Te explico el por qué en el punto siguiente.

¿Qué factores influyen en el nivel de glucosa en sangre y a la capacidad de concentración?
Puede que ya hayas elegido los alimentos para mejorar la concentración y darle energía a tu cerebro, pero en función de varios factores, el IG puede variar considerablemente dependiendo de cómo se cocinen.
Te explico los factores que debes tener en cuenta.
El tiempo de cocinado
Una pasta al dente, al estar menos cocida, es más rica en carbohidratos complejos que una que ha cocido más tiempo.
Esto se debe a que el calor no ha podido deshacer todo el almidón presente en la pasta, por lo que su IG será más bajo.
La forma física del alimento
Seguro que has oído muchas veces decir que es mejor tomarse la fruta entera que su zumo. Y es cierto.
Una de las razones por las que se dice eso es que la fruta entera posee fibra, la cual favorece que la absorción del azúcar sea más lenta y, por ende, su llegada a sangre sea más mantenida en el tiempo.
Sin embargo, en los zumos esa fibra no está presente, por lo que la glucosa aumenta más rápido y de forma más breve.
Algo muy similar ocurre con los purés: el hecho de triturar el alimento facilita la liberación de los carbohidratos a la par que destruye los elementos que pueden mantener la glucemia de forma más constante en el tiempo, por lo que también provocará que sus niveles desaparezcan rápido de la sangre.
La fabricación de los alimentos
Como decíamos antes, todos los tratamientos por los que va pasando el alimento van convirtiendo los carbohidratos complejos en sencillos, que son los que encontramos al final en un producto envasado y se esfuman rápido de nuestro torrente sanguíneo.
Por eso:
Cuanto más pura sea la versión de un alimento y menos procesamiento haya recibido, por regla general, menor será su IG y más tiempo mantendrás elevados tus niveles de glucosa en sangre, por lo que tu cerebro recibirá energía de forma más constante.
La presencia de proteínas
Las proteínas por sí solas no modifican la tasa de glucemia, pero sí que hacen que la digestión sea más lenta y por tanto hay que tenerlas en cuenta a la hora de pensar en alimentos para mejorar la concentración.
Esto, a su vez, favorece que se tarde más en absorber los carbohidratos que hayas tomado conjuntamente. Pero el tema es importante, así que vamos a hablar un poco más de este macronutriente.
Otros nutrientes que te ayudará a mejorar tu rendimiento
Como te decía, hay otros alimentos para mejorar la concentración que te ayudarán a mantener un estado óptimo para trabajar en tu proyecto cada día.
Las proteínas
Incluir una cantidad mínima de proteínas en cada comida es muy importante, ya que entre varios factores:
- Se ralentiza la llegada de glucosa a la sangre a través de una digestión más lenta. Así que las proteínas son unas gran aliadas para mantener tu hambre a raya y mantenerte con energía más tiempo.
- Sacian: te invitan a comer unas cantidades muy cercanas a las que tu cuerpo realmente necesita, por lo que reducen las posibilidades de comer en exceso y acumular grasa.
Por lo tanto, intenta incluir en cada comida del día una cantidad mínima de carne, pescado, huevos o queso.
Si eres vegetariano o vegano también puedes recurrir a las proteínas que te aportan las legumbres que comentábamos anteriormente para conseguir ese aporte, y ya tendrás también presente de una sola vez una buena cantidad de carbohidratos complejos.
Las grasas
Las grasas, junto a los carbohidratos y las proteínas, son el tercer macronutriente que consume nuestro cuerpo y, como no podía ser menos, también te van a ayudar con tu rendimiento.
Aunque solo hace falta una pequeña cantidad de grasas en tu dieta, es importante recordar su importancia frente a todos aquellos que las demonizan y que intentan descartarlas de sus comidas.
Las grasas aumentan la sensación de energía de una forma similar a las proteínas. Puesto que provocan saciedad y ralentizan la digestión, el aumento de glucosa en sangre y su posterior descenso son mucho más lentos.
Evidentemente, no se trata de consumir cualquier tipo de grasa, sino de las que ayudan a tu organismo a encontrarse en forma, como son los grasas monoinsaturadas que proceden del aceite de oliva o las grasas poliinsaturadas presentes en el pescado azul como el boquerón, la caballa, sardina, trucha o salmón.
También puedes encontrarlos en los frutos secos como nueces y almendras, que son extraordinarios alimentos para mejorar la concentración.
Las barritas energéticas
¿Crees que este tipo de productos pueden considerarse alimentos para mejorar la concentración? La respuesta es: depende.
Energía te aportan, pero la diferencia entre los diferentes tipos de barritas es si te aportan una energía fugaz o más mantenida en el tiempo.
Esto se debe a que la mayoría están fabricadas a base de cereales como trigo, avena, centeno o maíz, así que en función del tipo de cereal y de su índice glucémico tendrás un rápido chute de energía que se va igual que vino, o bien uno más prolongado.
El problema es que además de ser muy ricas en carbohidrato (por lo que te saciarán poco) también están fabricadas con grasas como la de palma, que está desaconsejada por ser grasa saturada que a la larga participa en la inflamación de los vasos sanguíneos (igual que la gran mayoría de bollería industrial).
Por si fuera poco, llevan una gran cantidad de azúcares añadidos (de los que solo aportan calorías pero ningún nutriente) para hacerlas más apetecibles.
Por ambas razones, es mejor recurrir a otros alimentos que te aporten energía de una forma más sana y prolongada o bien elaborarlas tú en casa con ingredientes menos procesados.
[Tweet «Barritas energéticas: ¿aportan de verdad la energía que necesitamos? #emprender»]
¿Cómo combinar estos 3 macronutrientes para una mayor concentración y rendimiento en tu trabajo?
A estas alturas, puede que pienses “vale, entonces… ¿qué como para tener energía durante todo el día y evitar la sensación rápida de hambre y cansancio?”.

Pues es sencillo, porque el secreto no es más que saber combinar un poco los diferentes alimentos que hemos comentado: carbohidratos complejos de IG bajo + proteínas y grasas para reforzar la lenta digestión de carbohidratos.
Voy a ponerte algunos ejemplos de cada comida para que te sirvan de inspiración cuando prepares tus menús a base de alimentos para mejorar la concentración.
Un ejemplo de buen desayuno
Si has adquirido el buen hábito de levantarte temprano, tienes un largo día por delante y debes nutrirte para afrontarlo con energía.
Una buena opción es comenzar la jornada con un revuelto de huevos, preparado con aceite de oliva y con varios vegetales, como cebollas y champiñones, acompañado de un poco de queso semicurado.
Si eres de tomar dulce o estás acostumbrado a los cereales, un buen sustituto para olvidarte de ellos es prepararte unas gachas con yogur, avena, algo de fruta y canela.
A mediodía
En la comida principal del día no pueden faltar alimentos para mejorar la concentración. Estas son algunas sugerencias:
- Ensalada grande de pollo con lechuga, tomate, pepino y queso feta.
- Albóndigas de lentejas: cuece previamente las lentejas. Después, pícalas y mézclalas con cebollas y perejil. Puedes acompañarlas de unos pimientos asados, por ejemplo.
- Filete de salmón con una ensalada caprese (tomate con queso mozarella, un poco de orégano y una pizca de aceite de oliva).
- Ensalada de quinoa con tomate, aceitunas y cebolla.
Merienda
- Un batido preparado por ti con yogur y fresas o plátano.
- Un yogur con nueces.
- Un trozo de chocolate negro (más del 81% de cacao, un pelín amargo según mi gusto, pero te quita «el mono» de comer otras cosas.
Cena
Lo ideal es tomar una cena ligera: algo de proteína y fruta; o una pieza de fruta sin más.
Como has visto, la alimentación es fundamental para emprender y sacar adelante con éxito nuestro proyecto, y basta con tener ciertas nociones sobre nutrientes y alimentos para mejorar la concentración para saber qué tomar y cómo hacerlo.
Evidentemente, las opciones para preparar tu menú diario son muchísimas. En este artículo solo he puesto algunos ejemplos, pero lo importante es que ahora ya tienes las bases para prepararte tú solo un menú diario con alimentos que te aporten la energía suficiente para dedicarte a tu proyecto digital todo el día sin caer en el cansancio ni la pérdida de concentración debida al hambre.
¿Qué comes tú para tener energía durante tus jornadas de trabajo? ¿Cómo combinas los alimentos para darlo todo con tu proyecto emprendedor? ¿Tienes alguna duda sobre los nutrientes? Pásate por los comentarios y cuéntame. ¡Ahí te espero!

Lo siento, pero cuando he leído que la glucosa es el único combustible que necesita el cerebro he dejado de leer. Hay que actualizarse un poco y que conste que no dudo que el resto del artículo esté bien, pero no se puede empezar con una afirmación incorrecta. ¿Y los cuerpos cetónicos que el propio cuerpo produce metabolizando la grasa que tanto ayudan a mejorar la epilepsia?
Muchas gracias por tu aporte, Pablo. Al no ser un blog específico la idea era simplificar. Revisaremos esta parte que nos indicas. Un abrazo!!
Hola Pablo.
Tienes razón en que el cerebro puede usar también cuerpos cetónicos a partir del metabolismo de las grasas, pero la vía por la que estos se obtienen es más lenta que la incorporación directa de carbohidratos en la dieta. El objetivo de este post es dar la energía suficiente rápidamente y mantenerla el mayor tiempo posible para trabajar con un alto rendimiento desde el principio.
En cuanto a la relación cuerpos cetónicos-epilepsia, es cierto que cada vez hay más estudios que hablan de sus beneficios, pero como dice Isa, hemos intentado simplificar para todo el público en general.
Un saludo.
Solo un comentario: la glucosa no es el único combustible que puede utilizar el cerebro. También puede usar cuerpos cetónicos
Muchas gracias por tu aclaración, María. Intentamos simplificar porque no somos un blog especializado. Vamos a revisar esa parte. Un abrazo!!
Hola María,
Sí es cierto, pero la vía para obtener energía a través de esos cuerpos cetónicos es más lenta que incorporando los carbohidratos directamente en la dieta, y el objetivo de este post era dar la energía desde el minuto cero y mantenerla el mayor tiempo posible para trabajar con un alto rendimiento desde el principio.
Un saludo.
¡Hola Ana!
Me ha gustado mucho tu artículo. Seguro que ayuda a muchos emprendedores a mejorar su alimentación. Que en muchos casos la descuidamos y es tan importante para nuestra productividad.
Es cierto que los cuerpos cetónicos son usados por el cerebro, pero sólo en los casos extremos en ausencia de glucosa.
¡Enhorabuena por el artículo! Que hambre me ha entrado al leerlo 😀
Un abrazo.
Hola Eduardo,
Me alegro de que te haya gustado 🙂 .
Sí, cuando emprendemos todos pensamos en las herramientas técnicas que necesitamos para desarrollar nuestro proyecto, pero poca gente se para a pensar en algo que necesitamos más aún: una buena alimentación para poder llevar a cabo todos nuestros objetivos. La alimentación es una de las mejores herramientas a tener en cuenta y además es compatible con cualquier servidor de hosting y de email marketing ;-).
Un abrazo.
¡Hola Ana!
¡Muchas gracias por el post! Muy útil y esclarecedor. Pero yo tengo una duda: en la cena propones proteína y fruta… tenía entendido que la fruta es mejor tomarla fuera de comidas porque mezclada con otros alimentos empeoran la digestión y pueden provocar gases (excepto ciertas frutas como la piña o la manzana). No sé qué podrías decirme al respecto, me gustaría saber tu opinión porque sé que en el tema de la alimentación (como en otros temas) cada día se descubren cosas nuevas.
Otra consulta que me gustaría hacer es, en el caso de que el queso y el yogur te provoquen mucosidad, ¿qué otras alternativas hay?
Os comparto un desayuno que he empezado a hacer hace poco para los cuatro que somos en la familia: el día antes hiervo o bien quinoa, o mijo o avena en grano en agua y leche de avena, con un trozo de piel de limón y una rama de canela, hasta que se evapora el líquido (entre 15 y 30 minutos, depende del cereal). Después lo guardo en la nevera, así el día siguiente por la mañana ya está hecho lo que requiere más tiempo. Entonces, al día siguiente, reparto el cereal en los cuatro platos y en cada uno de ellos añado: ágave (opcional), lino en polvo germinado, sésamo tostado en polvo, almendras naturales, nueces, higos secos, orejones de albaricoque, arándanos frescos, frambuesas frescas, plátano, manzana y kiwi. Todo a trocitos y bien mezclado. ¡Queda riquísimo y, además, aguantas mucho rato saciada y sin sensación de hambre! ¡Muy recomendable y nutritivo!
¡¡Gracias mil!!
Hola Anna,
Me alegro que te parezca útil 🙂
En primer lugar enhorabuena por ese desayuno, prepara para cinco la próxima vez que voy! En serio, me parece una muy buena opción para comenzar el día con muy buenos alimentos y mucha energía. Además, el hecho de dejarlo medio preparado la noche de antes te hace ganar mucho tiempo y empiezas ya bien centrada desde la mañana siguiente, bravo.
En cuanto a las mucosidades que provoca la leche y lácteos, he de decirte que en condiciones normales, no hay ninguna evidencia científica de que la leche provoque esto. Sí puede hacerlo en casos de intolerancia a la lactosa o de alergia (que no es lo mismo), que además puede acompañarse de problemas gastrointestinales, como son los gases. Por eso en ese caso lo mejor es ir al médico para que te diagnostique si realmente tienes algún problema con los lácteos y posteriormente si es así, indicarte la dieta más acorde a tus necesidades.
En cuanto a tomar la fruta fuera de comidas es un mito muy extendido. No es algo que aporte realmente ningún beneficio ni perjuicio, puedes hacerlo si te apetece fruta en un momento determinado, pero no porque tomarlo con otros tipos de alimentos vaya a empeorar su digestión.
Un saludo!
Ha esto yo lo llamaría un ¡¡¡PEDAZO DE POST!!! Muuuy pero muuuy bueno, super excelente. Y bueno ignorando el hecho de que los primero comentarios fueron bastante rudos, lo cierto es que el tema de la publicación no era «Los nutrientes que consume el cerebro» sino «Alimentos para mejorar la concentración». El cuerpo es un sistema complejo la publicación de por sí fue larga, si se ponen a hablar de todos los alimentos del cerebro, la publicación se hiciera inconsumible.
Muchas gracias por tu comentario, Jose. Sí, la intención del post no era ser 100% exhaustivo, sino algo práctico aplicado a nuestros lectores. Un abrazo!!