Cómo vencer el miedo a delegar cuando eres emprendedor

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Tener miedo a delegar es algo muy habitual entre los emprendedores.

¿Te has planteado empezar a trabajar con colaboradores o formar equipo, pero no terminas de dar el paso y sigues cargando tú solo con todo el peso de tu negocio?

Entonces, sabes de lo que te hablo. 😉

Y es curioso, porque aunque es fundamental para el crecimiento de un negocio, delegar es una de las tareas que más nos cuesta.

Dar el salto y confiar responsabilidades de tu negocio en terceras personas despierta sensación de vértigo. Pero cuando pierdes ese miedo a delegar y empiezas a trabajar con otros profesionales, ¿sabes lo que ocurre?

Que ese vértigo se transforma en alivio, te vuelves más productivo y hasta puede que te arrepientas por no haberlo hecho antes:

  • Recuperas tiempo que puedes dedicar a tareas relevantes para el desarrollo de tu proyecto.
  • Te liberas de tareas en las que no eres imprescindible.
  • Dejas de vivir con agobio por no llegar a todo.
  • La montaña de cosas pendientes por hacer disminuye a pasos agigantados.

Podría estar todo el día solo mencionando beneficios. 😀

Pero como en Más y Mejor sabemos por experiencia propia que superar el miedo a delegar no es fácil, en este post queremos analizar contigo los 7 principales temores que se esconden tras tu resistencia a incorporar terceras personas a tu negocio.

¿Con qué miedos te identificas tú? ¡Vamos a descubrirlo!

¿Por qué tenemos miedo a delegar?

El miedo es una emoción natural y necesaria para nuestra supervivencia, pero que al mismo tiempo puede convertirse en un freno para nuestro crecimiento, ya sea personal o profesional.

Todos tenemos miedos. Lo importante aquí es identificar la raíz de nuestros temores para poder analizar con objetividad si son fundamentados o fruto de nuestra imaginación.

Y en el emprendimiento, ocurre lo mismo. Así que vamos a ver “los monstruos” que motivan el miedo a delegar para que puedas deshacerte de ellos de un plumazo (o casi) 😉

1. Perder el control

Cuando estás acostumbrado a hacerlo tú todo, pensar en soltar tareas da miedo, porque piensas que vas a perder el control del negocio.

Sin embargo, cuando delegas, lo que haces es pasar el testigo de la gestión y ejecución de esas tareas a otra persona, pero NO cedes tu autoridad ni tu responsabilidad.

El negocio seguirá siendo tuyo, tú seguirás decidiendo cómo quieres que se desarrolle cada área y seguirás teniendo la última palabra.

La diferencia está en que al vencer el miedo a delegar y liberarte de tareas en las que no eres imprescindible, podrás hacer una mejor gestión del tiempo para hacer mejor el trabajo del que solo tú te puedes ocupar.

2. Perfeccionismo

Si eres muy perfeccionista, cuesta delegar porque crees que nadie será capaz de hacer las cosas tan bien como tú.

Esforzarte para intentar conseguir el mejor resultado posible en todo lo que haces está muy bien, pero hasta cierto punto y siempre y cuando no caigas en el perfeccionismo paralizante.

En este punto, perder el miedo a delegar y pedirle a otra persona que se encargue de ciertas tareas te ayudará a darte cuenta de que perder el tiempo en detalles sin importancia es un lastre para el crecimiento de tu negocio.

3. Nadie lo va a hacer como yo

Claro. ¡Es normal! Cada maestrillo tiene su librillo y cada persona tiene su propia forma de hacer las cosas.

Pero que no esté hecho como tú lo harías no quiere decir que no esté bien, ni que no vaya a funcionar.

Es más: cuando delegas y te rodeas de buenos profesionales, no solo no harán las cosas como tú, sino que ¡lo harán mejor y en menos tiempo!

4. No tengo tiempo para formar a nadie

Ni lo necesitas si adquieres el buen hábito de documentar todos los sistemas y procesos de tu negocio.

Si te acostumbras a dejar por escrito el modus operandi para ejecutar las diferentes tareas que requiere tu proyecto, cuando delegas no necesitas invertir tiempo en formar a esa persona.

Basta con remitirla al documento concreto donde están especificados los pasos y será completamente autónoma para poder ejecutarla de principio a fin como si lo hicieras tú mismo y siguiendo el proceso que quieres que se cumpla.

5. Me siento impostor si no lo hago yo

El síndrome del impostor ataca de nuevo, esta vez en forma de miedo a delegar. 😉

Veamos.

¿Crees que el café que tomas por las mañanas lo fabrica personalmente el director de la marca?

¿Crees que cuando compras una prenda de ropa en Zara (por ejemplo), la ha cosido a mano Amancio Ortega?

Pensemos ahora en tu negocio.

¿Crees que si no te encargas tú de los temas administrativos, de las finanzas, de los posts de tu blog o de diseñar la página de venta de tu próximo servicio eres menos profesional?

¡En absoluto! Todas las áreas de tu negocio llevan tu esencia y tu personalidad. Pero no es necesario que seas tú quien esté con el pico y la pala haciéndolo todo.

6. La gente dejará de seguirme

¿Por qué? Si tienes miedo a delegar porque piensas que vas a perder seguidores en las redes sociales o que tus suscriptores se darán de baja, puedes respirar tranquilo porque eso no ocurrirá. 😀

Mira nuestro caso en Más y Mejor. Hemos pasado de trabajar solos Juanmi y yo a formar un equipo de 4 personas más que nos ayudan con diferentes áreas del negocio.

¿Resultado?

Tenemos más tiempo para hacer lo que más nos gusta: hacer Facebook Lives para interactuar más con nuestra comunidad.

Y podemos centrarnos en diseñar y planificar estrategias de crecimiento del negocio.

7. Yo puedo hacerlo todo

Este es uno de los grandes errores de productividad que cometen los emprendedores.

Por eso, el último miedo a delegar está dedicado a los superhéroes. A los titanes que, como Atlas, cargan con todo el peso en su espalda.

Mira, hay algo que una vez que pasa, lo pierdes para siempre: el tiempo.

Así que valora tu tiempo, establece prioridades y delega las tareas secundarias para centrarte en lo que más te gusta y en lo que mejor sabes hacer.

Si lo haces, comprobarás que mejora tu organización, tienes más foco y te vuelves más productivo.

Pierde el miedo a delegar y libérate del síndrome de Atlas

Como castigo por haberse enfrentado a los olímpicos, Zeus condenó al titán Atlas a sostener el cielo sobre su espalda durante toda la eternidad.

Cualquiera contradice a Zeus…, así que el pobre Atlas tiene que cargar con ese peso hasta el fin de los días.

Pero en tu caso, ¿por qué condenarte tú solo? Pierde el miedo a delegar, confía en otros emprendedores profesionales que pueden ayudarte y vacía un poco tu mochila.

Ese es el paso que necesitas dar para impulsar el crecimiento de tu negocio y conseguir, por fin, el estilo de vida por el que decidiste emprender.

Y ahora, dime: ¿qué es lo que más te asusta de delegar responsabilidades? ¿Te ha ayudado este artículo para perder el miedo a delegar? ¿Ya has empezado a formar equipo y estás saboreando los beneficios? Seguimos en los comentarios, así que ¡todos a comentar!

About the author

Isa

Tras crear varios proyectos en internet y vender nuestra startup en 2015, ahora nos dedicamos a viajar por el mundo y compartir nuestra experiencia ayudando a otros emprendedores a sacar su máximo potencial, avanzar con sus negocios y crear su estilo de vida.

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