Necesitas Vacaciones – 8 motivos por los que debes tomarte un descanso

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¿Crees que necesitas vacaciones? Después de todo un año de duro trabajo, el día a día empieza a pesar y te planteas si ha llegado el momento de tomarte un merecido descanso.

Pero te asaltan las dudas.

Eres un emprendedor: no quieres que la facturación se resienta y tienes un montón de cosas que hacer.

¡Ni si quiera tienes tiempo de pensar si necesitas vacaciones!

Hoy vamos a dejar que la ciencia hable y te explique por qué dejar aparcada tu rutina de trabajo es más una necesidad que un deseo.

¡Adelante, evidencia científica! 😉

1. ¿Por qué necesitas vacaciones?

Las vacaciones son algo más que ocio y recreación.

Como decía el escritor John Steinbeck, “El arte del descanso es una parte del arte de trabajar”.

Ser emprendedor no significa que estés condenado a vivir por y para el trabajo. De hecho, los tiempos de descanso son fundamentales para mejorar tu productividad y evitar que acabes quemado.

Ten en cuenta que el principal valor de tu negocio eres tú mismo. Si tú no estás bien y a pleno rendimiento, tu proyecto tampoco lo estará.

¿Lo habías pensado?

Veamos qué tiene que decir la ciencia sobre el exceso de trabajo y la necesidad de vacaciones.

1.1. Vives en estado de cansancio permanente

Da igual cuántas horas duermas, el caso es que llega un momento en el que la mente, literalmente, no puede más.

Por eso, aunque duermas bien por las noches, te despiertas cansado y ni tropecientos cafés consiguen espabilarte del todo.

O peor: últimamente experimentas episodios de insomnio, te desvelas fácilmente de madrugada y el primer pensamiento que te viene a la mente está relacionado con trabajo. Incluso puede que sueñes con ello.

Esto es síntoma de que tu cuerpo te está diciendo que necesitas vacaciones, desconectar y romper con la rutina de trabajo para reponer energía. No eres una máquina, así que no intentes comportarte como tal.

1.2. Alteración en el ánimo

Emprender es duro y estar al frente de un negocio unipersonal genera estrés.

El estrés, en pequeñas dosis, es bueno, porque mantiene un nivel de alerta positivo. El problema viene cuando supera los límites saludables y se convierte en parte de tu estado de ánimo habitual.

La fatiga y el exceso de estrés afectan directamente al estado anímico y generan decaimiento, apatía, falta de motivación, irritabilidad, frustración y, en muchos casos, depresión.

¿Has dejado de disfrutar con tus hobbies habituales? ¿No sientes ganas de hacer nada? ¿Has perdido el sentido del humor?

Es indicativo de que el estrés y el cansancio te están pasando factura y necesitas vacaciones.

Hasta que las planifiques, prueba con la meditación. Te sorprenderás con los resultados que puedes conseguir.

1.3. Falta de atención y concentración

Nadie puede mantener altos niveles de concentración durante largos periodos de tiempo. Ni siquiera los emprendedores. 😉

Por eso, necesitas vacaciones.

Cuando el cerebro está saturado y sobrecargado, disminuye la capacidad de atención, de concentración y de memoria, porque se ve afectado el hipocampo (que es el área cerebral relacionada con la retención de información).

¿Has olvidado una reunión?

¿Se te ha pasado el día de tu aniversario?

¿Últimamente pareces Dori, el pez desmemoriado de Buscando a Nemo?

Definitivamente, necesitas vacaciones.

Fíjate en una cosa.

Tu objetivo es ser lo más productivo posible y optimizar tu rendimiento. Sin embargo, la falta atención y de concentración, ¿qué genera?

¡Justo lo contrario!

Tardas más en hacer cada tarea y cometes más errores (errores que afectan a tu productividad y al negocio en conjunto).

¿Ves como necesitas vacaciones? 😉

1.4. Hambre a todas horas

¿Te has dado cuenta de que cuando estás cansado y estresado tienes más ganas de comer?

Tiene una explicación.

La presión laboral y el cansancio bloquean las hormonas de la saciedad, por lo que aumentan las conductas adictivas como el tabaquismo, el alcoholismo y el consumo de comida.

Además, como el cuerpo reclama energía rápida, suelen apetecerte alimentos poco sanos, que a su vez influyen en el rendimiento intelectual.

Por si fuera poco, se produce una resistencia a la insulina, así que aumenta el riesgo de diabetes.

1.5. Encontrar el equilibrio

Cuando el ritmo de trabajo es muy alto, estás estresado y baja tu productividad, la parte profesional acaba absorbiendo tu esfera personal.

Total, que tu rueda vital se descompensa y pierdes el equilibrio.

Poner en marcha un negocio o preparar nuevos lanzamientos de cursos y servicios son tareas muy exigentes que requieren una gran dedicación. En eso estamos de acuerdo.

Pero todo tiene un límite.

Una cosa es tener un mes o dos a tope y otra caer en una rutina de vivir para trabajar.

Y, posiblemente, es lo que te está pasando ahora: trabajas jornadas infinitas, apenas pasas tiempo con tu familia y amigos y hasta para ir a comprar pan tienes que hacer encaje de bolillos con el tiempo.

Es más: los escasos momentos del día que no los pasas frente al ordenador los vives como algo estresante, porque te sientes culpable por no estar trabajando.

Sabes a lo que me refiero y así no puedes seguir.

Necesitas parar, liberarte de la presión del trabajo, reconectar contigo y recuperar el equilibrio entre vida personal y profesional.

1.6. Liberar el estrés y reducir la ansiedad

Los largos periodos de trabajo y falta de desconexión total de las actividades profesionales aumentan el estrés y producen ansiedad.

Uno de los síntomas comunes es la sensación de que todo te sobrepasa y te cuesta analizar con claridad las situaciones.

Lo que ocurre es que el estrés activa el sistema nervioso simpático, que se encarga de muchas de las reacciones de alerta. Además, estimula el hipotálamo y la hipófisis, que son 2 pequeñas zonas cerebrales que a su vez estimulan las glándulas suprarrenales (encargadas de producir adrenalina y cortisol, el principal transmisor del estrés).

Para rematar la faena, el estrés produce ansiedad, así que los males se van multiplicando.

Conclusión: el estrés alimenta el estrés y entras en un círculo vicioso malo para tu salud (como vas a descubrir un poco más abajo).

Las vacaciones pueden ser la solución más eficaz para reducir el estrés, recuperar la perspectiva y tomar mejores decisiones en tu negocio.

1.7. Aumentar la creatividad

La fatiga afecta directamente en tu capacidad creativa.

Las ideas no fluyen, te cuesta hacer las cosas el doble de tiempo del habitual y no consigues despertar tu genialidad.

Si te sientes así, tranquilo. No estás perdiendo facultades, sino que tu cuerpo te está diciendo que necesitas vacaciones.

Cuando escapas de tu rutina y despejas la mente, la creatividad se dispara. Al salir de tu escenario habitual, es más fácil tener ideas nuevas, encontrar nuevas soluciones a los problemas y descubrir oportunidades o perspectivas que no se te habían ocurrido.

1.8. Problemas de salud

Por si todo lo que has leído hasta ahora fuera poco, debes saber que la falta de descanso, el estrés y la presión pueden afectar gravemente a tu salud.

Estas condiciones reducen la capacidad del sistema inmunológico, así que tu organismo no puede luchar contra los enemigos con eficacia y se vuelve más vulnerable.

Esto se traduce en una mayor frecuencia de resfriados (y de los que tardas más de lo habitual en recuperarte), reactivaciones de herpes, un 32% más de posibilidades de tener un ataque cardiaco y ¡se incrementa un 21% el riesgo de morir! (INCLUIR EMOTICONO DE SUSTO)

2. Cómo afrontar las vacaciones cuando eres emprendedor

¿Te has convencido ya de que necesitas vacaciones?

Bueno, pues antes de planificar tu destino y comprar tu billete de avión (recuerda que en un artículo anterior te ayudamos a encontrar vuelos baratos), vamos a ver cómo deben ser esas vacaciones para que supongan una verdadera recarga de baterías y vuelvas renovado y con fuerza.

2.1. ¿Cuánto deben durar las vacaciones?

Esta pregunta también la va a responder la ciencia. 😉

Aunque por lo menos se necesita una semana para olvidar la rutina laboral, los expertos recomiendan tomarse dos semanas seguidas o, idealmente, tres.

2.2. Necesitas vacaciones de calidad

¿Estás pensando en llevarte en la maleta el portátil? ¿Quizá revisar el correo electrónico desde el móvil cuando estés en la playa?

Procura evitarlo.

Irte de vacaciones no significa cambiar de escenario de trabajo. Para que tus días de descanso te sienten bien de verdad, tienes que desconectar del todo de tus actividades profesionales.

Es decir, no solo tiene que parecer que estás de vacaciones. Tienes que sentir que lo estás.

Durante este tiempo, además de visitar nuevos lugares, ver a tu familia y amigos con calma, puedes aprovechar para leer, formarte o no hacer nada (que también es sano).

Está claro que necesitas vacaciones emprendedoras. Y… ¿sabes qué? Por muchas cosas que tengas que hacer y muchos asuntos urgentes que tengas pendientes, puedes tomarte unos días de descanso. El mundo seguirá girando y el sol seguirá saliendo cada mañana.

¿Cuál será el destino de tus vacaciones? ¿Habías notado que necesitas vacaciones? Seguimos en los comentarios.

About the author

Isa

Tras crear varios proyectos en internet y vender nuestra startup en 2015, ahora nos dedicamos a viajar por el mundo y compartir nuestra experiencia ayudando a otros emprendedores a sacar su máximo potencial, avanzar con sus negocios y crear su estilo de vida.

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