Por qué no sirve de nada hacerse propósitos de Año Nuevo

Nuevos propósitos

Un año más, llega diciembre, y con él unos días de reflexión y nuevos propósitos.

Aunque podemos comenzar nuevos hábitos y ponernos objetivos en cualquier momento, es bueno aprovechar estos ciclos de la vida para este tipo de revisiones. Cerrar un ciclo y abrir otro es motivador y nos llena de energía para nuevos retos. Es como un reseteo natural.

Pero no es nada nuevo que te diga que muy poca gente consigue realmente mantenerse firme en esos objetivos.

En concreto, solo el 8% de las personas logran cumplir los propósitos de Año Nuevo.

Es una cifra sorprendentemente baja.

¿Por qué? ¿Por qué unas personas (pocas) los cumplen y otras no?

Uno de los motivos es que mucha gente se pone objetivos poco realistas o que en realidad no están alineados con lo que quieren.

Pero no es lo único.

Por eso, hoy te vamos a contar por qué no sirve de nada hacerte propósitos de Año Nuevo si no estableces un PLAN, aunque las ganas no te falten.

¿Quieres empezar 2018 con buen pie? Sigue leyendo… 😉

CÓMO CREAR UN PLAN DE ACCIÓN PARA CONSEGUIR TUS OBJETIVOS

1. NUEVAS HABILIDADES Y CONOCIMIENTOS

Proponerse nuevos objetivos y retos implica evolucionar como persona. Y para eso es necesario formarse.

No puedes pretender obtener resultados distintos si sigues haciendo siempre lo mismo.

Los que tienen éxito en sus objetivos no solamente se los proponen, sino que se forman al respecto.

A mí es una de las cosas que más me gustan del proceso de definir nuevos hábitos, retos u objetivos. Empezar a buscar en internet, a preguntar y a inspirarme con nuevas ideas para ver cuáles puedo aplicar a mi caso concreto.

Y la verdad es que me ha funcionado bastante bien.

Si quiero ir al gimnasio 3 veces por semana, necesito investigar para ver qué rutina voy a hacer, cuáles son los mejores ejercicios para mí, etc.
Si quiero comer mejor, busco nuevas recetas saludables y sobre todo que me gusten, para poder mantenerlo en el tiempo y que sea realmente un cambio duradero.

Para cualquier objetivo que te propongas, sea personal o profesional, necesitarás dar este paso o fracasarás otra vez.

Aprender e investigar sobre algo que te importa hará que estés más comprometido.

Así que pregúntate:

¿Qué habilidades o conocimientos necesitas y dónde vas a adquirirlos?
¿Qué libro vas a leer? ¿Qué curso vas a comprar? ¿A quién vas a preguntar?

2. RODÉATE DE ALIADOS

Puedes conseguir tu objetivo tú solo. No hay duda de eso.

Pero también será más difícil, ya que pasarás por momentos de debilidad y de bajón en los que puede que pienses en tirar la toalla.

Tener a alguien a quien rendir cuentas es una gran estrategia para lograr tus objetivos.

¿Quiénes son las personas de tu entorno en las que te puedes apoyar? Busca amigos, compañeros… o cualquier persona que ya haya conseguido ese objetivo, también lo quiera conseguir o simplemente que esté dispuesta a apoyarte y animarte cuando lo necesites.

Y por duro que parezca, aléjate de los que te intentan tentar y persuadir para que sigas haciendo lo mismo de siempre y no mejores.

3. PLANIFICA RECOMPENSAS

Siempre decimos que, aunque seamos ambiciosos y exigentes con nosotros mismos, también tenemos que valorar nuestras victorias.

Identificar y reconocer cada uno de los pequeños pasos que damos, es una de las claves para mantenernos motivados y seguir adelante.

Planifica qué recompensas y premios te vas a conceder cada vez que alcances un hito en tu objetivo.

Juanmi y yo hemos hecho un par de buenos viajes este año en recompensa de los meses de trabajo duro. Para mí no hay mayor motivación para trabajar a tope que saber que después me espera un mes de disfrutar haciendo una de las cosas que más me gustan. Esa sensación de que te lo mereces es genial. 🙂

Pero no tienes por qué irte un mes a la Toscana. 🙂

Cualquier capricho vale: una comida o cena, una escapada, una tarde libre… Lo que sea que te haga sentir bien y te permita asimilar y valorar tu victoria por muy pequeña que sea.

4. PREPARA EL ENTORNO Y ANTICIPA LOS OBSTÁCULOS

Por último y no menos importante, el entorno. Jugar al ataque en vez de a la defensiva.

Todos somos débiles, así que se trata de tener todo preparado de antemano para que sea más fácil hacer lo correcto y no tener que estar todo el rato tomando decisiones y luchando contra esa vocecita interior que nos quiere tentar.

Piensa en todas las situaciones u obstáculos que te vas a encontrar a la hora de mantenerte firme en tu propósito y traza un plan.

Por ejemplo, si quieres salir a correr justo al levantarte, prepara la ropa la noche de antes y así por la mañana no tendrás ni que pensar. Habrás tomado la decisión el día anterior y eso reforzará el compromiso en tu subconsciente.

  • Si quieres comer sano, evita tener en la cocina cosas que sabes que no te convienen.
  • Si quieres trabajar más concentrado, aleja el móvil o ponlo en modo avión.

Incluso puedes ir más allá y hacer frases el tipo Si / Entonces.

Si tengo hambre a mitad de la tarde, entonces me comeré una fruta (debes tenerla preparada).

Si hace frío, entonces me pondré una camiseta térmica para salir a correr.

Puede que necesites echarle imaginación para identificar todos los posibles obstáculos a los que te puedas enfrentar a la hora de conseguir tu objetivo, pero merece la pena. Conseguirás comprometerte pase lo que pase y se incrementarán las probabilidades de éxito.

Según estudios científicos, planificar intencionadamente los objetivos ayuda a mantener la motivación y conseguirlos.

Así que queremos regalarte una plantilla para que puedas crear tu plan de acción para cada objetivo o propósito que tengas para el nuevo año. Solo déjanos tu email y te la mandamos 😉

PLANTILLA de regaloPLAN DE ACCIón para conseguir tus objetivos

Descarga nuestra plantilla para definir tus objetivos y propósitos para el nuevo año y un plan para conseguirlos.

PERO FALTA EL ELEMENTO CLAVE

Todo esto es necesario para que todos los factores jueguen a tu favor a la hora de conseguir tu principal objetivo, pero falta un elemento.

Algo que solo depende de ti.

La motivación está muy bien. Todos empezamos el año muy motivados y a tope de ganas. Los gimnasios se llenan, pero poco a poco, se va desinflando la cosa. Y es que la motivación es una emoción volátil de la que no deberías depender.

Necesitas algo más que te aporte fuerza cuando la motivación se esfuma. Y ese algo es tu autodisciplina y fuerza de voluntad.

Tú eres el último responsable de tus decisiones y de tus actos. Y, al igual que un músculo, esa fuerza de voluntad se puede entrenar y mejorar para que cada vez te resulte más fácil cumplir lo que te propongas.

Y ahora dime, ¿cómo sería tu vida si consiguieras tu principal objetivo en 2018? ¿Formas parte del 8% de gente que sí cumple sus propósitos o del 92% que no? ¿Cuáles serán tus propósitos? Te espero en los comentarios. 

About the author

Isa

Tras crear varios proyectos en internet y vender nuestra startup en 2015, ahora nos dedicamos a viajar por el mundo y compartir nuestra experiencia ayudando a otros emprendedores a sacar su máximo potencial, avanzar con sus negocios y crear su estilo de vida.

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